COMUNICADO A LA OPINIÓN PÚBLICA
En base a información difundida recientemente en medios de comunicación, se reveló la construcción de una nueva planta siderúrgica de capitales chinos en la zona de Chilca, que no contaría con la Licencia de Edificación ni con el Estudio de Impacto Ambiental correspondiente.
Frente a esta situación, SIDERPERU, como productor local de acero, expresa su preocupación y rechazo ante posibles prácticas que distorsionen la competencia leal en el mercado peruano, tanto por importaciones de acero a precios dumping, como por el desarrollo de proyectos industriales que no cumplirían las normas que rigen la actividad empresarial en el país.
SIDERPERU respalda la libre competencia y la considera un elemento clave para el crecimiento económico y la eficiencia de los mercados. No obstante, es fundamental que esta se desarrolle en condiciones de equidad, transparencia y respeto al marco legal vigente en el Perú.
En distintos pronunciamientos, la Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO) ha señalado la importancia de promover un comercio justo en la región, advirtiendo que las asimetrías en el cumplimiento de normas y estándares nacionales, por parte de algunas empresas chinas, generan distorsiones en los mercados locales y afectan la sostenibilidad de las industrias formales.
En este contexto, es fundamental que las autoridades competentes se mantengan alertas sobre la evolución del mercado peruano del acero, velando por el cumplimiento de todas las normas vigentes, así como por condiciones de competencia equitativas y un trato homogéneo para todos los actores que operan en el país.
La sostenibilidad de la industria peruana del acero, la protección del empleo formal y la atracción de inversiones responsables dependen de que las reglas se cumplan de manera uniforme. Garantizar un entorno de competencia leal no solo fortalece al sector, sino que también contribuye al desarrollo económico del Perú y al bienestar de quienes apuestan por producir, invertir y crecer respetando la ley.
Cumplir la ley no es opcional. No debería ser una desventaja frente a quienes no lo hacen, sino la base para un desarrollo responsable y sostenible para todos.

