El legado de un padre: servidor del Midis inculca el compromiso social con las ollas comunes y comedores populares
En el Día del Padre, conocemos la historia de Walter Hinojosa, cuya vocación se ha convertido en la mayor fuente de inspiración y orgullo para su hija de 15 años.
Cada día, Walter Hinojosa, sociólogo de profesión y especialista territorial del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) en Lima Norte y el Callao, se levanta muy temprano por la mañana para cumplir con sus responsabilidades como papá, junto a su esposa, para luego dirigirse a las instalaciones de su centro de trabajo, donde su rol protector se traslada al campo.
Allí, en los distritos más vulnerables, lo espera otra gran familia: la de las lideresas y voluntarias de las ollas comunes y comedores populares de la zona, quienes ven en él no solo a un funcionario público, sino a un aliado incondicional en la lucha diaria por la alimentación.
Desde el asentamiento humano Bocanegra, Lucinda Castillo, representante de los comedores populares del Callao, comentó que Walter es un apoyo imprescindible para ellas. “Es una persona que nos ayuda mucho. Si tengo alguna duda, yo lo llamo y él está atento”, destacó.
Walter, como especialista territorial del Programa de Complementación Alimentaria (PCA), tiene a su cargo diversas funciones, entre ellas ser un nexo entre las mamitas de los comedores populares y las ollas comunes para que ellas puedan tener claras las normativas y procesos y que, de esta manera, las ayudas lleguen correctamente, sin observaciones y de forma ininterrumpida a las mesas de miles de personas en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, asume la tarea de brindar asistencia técnica y monitorear a los gobiernos locales en la ejecución del programa, además de capacitar didácticamente a las organizaciones sociales de base para empoderar a las lideresas en la defensa de sus derechos. Para ello requiere ser un profesional con gran diplomacia y un profundo sentido social, cualidades indispensables para traducir la rigidez de las normas en un diálogo humano y cercano.
Pero esto no queda ahí, ya que esa vocación y ese instinto de protección paternal traspasan las paredes de la oficina y los horarios establecidos. Walter no solo atiende llamadas a altas horas de la noche o fines de semana para dar tranquilidad a las dirigentes, sino que ha convertido su trabajo en un estilo de vida y en un legado familiar, involucrando desde hace diez años a su esposa y a su hija Emilia en jornadas solidarias navideñas dentro de las mismas comunidades que acompaña.
“Cuando recién empezó a trabajar con nosotras, hace unos tres años, no teníamos recursos para celebrar la Navidad. De pronto, el señor Hinojosa nos cayó de sorpresa junto a su hija y sus compañeros de colegio; se habían organizado y, con sus propias propinas, nos apoyaron en ese momento en que tanto lo necesitábamos. Nos trajeron de todo: panetones, chocolates, azúcar y leche para compartir”, recuerda Lilia López Diaz, presidenta del comedor popular “Sor Ana de los Ángeles II”, ubicado en el Callao.
Para las madres de este sector, el impacto de ese gesto dejó una huella imborrable que trasciende la labor técnica de un especialista territorial o trabajador público. “Estamos muy agradecidas con el señor Hinojosa porque es una persona sumamente dedicada y completamente entregada a la labor que realiza”, añadió la dirigente.
En el marco del Día del Padre, este compromiso social no es solo una satisfacción profesional para Walter, sino también un ejemplo que construye diariamente en su propio hogar. Para su hija Emilia, de 15 años, ver a su papá recorrer el territorio entregando su tiempo y paciencia a quienes más lo necesitan se ha convertido en su mayor inspiración.
“Me siento muy orgullosa de mi papá; es un hombre muy trabajador y solidario que siempre busca ayudar a las personas. Cada vez que lo veo en los comedores populares apoyando a las señoras, me hace muy feliz verlo tan realizado en su labor y notar el gran corazón y la pasión con la que se enfoca en el bienestar de los demás”, expresó la menor.
Esta vocación de servicio que encarna Walter en el campo se complementa con las acciones del Midis para fortalecer el soporte alimentario en el país. En este sentido, las voluntarias del comedor popular “Sor Ana de los Ángeles II” resaltaron las medidas que viene implementando la institución para reforzar la alimentación complementaria en el país.
De esta manera, el Midis reafirma su compromiso de hacer llegar la asistencia del Estado con pertinencia y dignidad a los sectores más necesitados, a través de una gestión eficiente y de la mano de servidores públicos, como Walter, con un profundo propósito de servicio.

