Minsa: el deporte y la actividad física ayudan a mejorar el equilibrio, la fuerza y el bienestar emocional en pacientes con esclerosis múltiple
Especialista del INR precisó que antes de iniciar cualquier actividad física es fundamental que el paciente pase por una evaluación médica
La práctica regular de deporte y actividad física estructurada puede generar importantes beneficios en la calidad de vida de las personas con esclerosis múltiple, al contribuir en la mejora de la fuerza muscular, el equilibrio y la movilidad, señaló la Dra. Sindy Gabino Poma, médico rehabilitadora del Departamento de Investigación, Docencia y Rehabilitación Integral en Lesiones Centrales del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) del Ministerio de Salud.
La especialista explicó que realizar ejercicios adecuados permite disminuir la fatiga y mejorar el desempeño en las actividades diarias de los pacientes. “Mantenerse activo ayuda significativamente a mejorar la calidad de vida y favorece un mejor desarrollo funcional en las personas con esclerosis múltiple”, indicó.
Precisó que antes de iniciar cualquier actividad física es fundamental que el paciente pase por una evaluación médica, debido a que esta enfermedad presenta distintos grados de severidad y cada persona tiene diferentes niveles de funcionalidad. En ese sentido, señaló que generalmente se recomienda iniciar con ejercicios aeróbicos de intensidad leve a moderada, como natación, yoga, bicicleta estática y actividades con bandas elásticas.
Asimismo, destacó que el deporte contribuye a mejorar la movilidad y el equilibrio, ya que fortalece la musculatura, mejora la flexibilidad articular y favorece la coordinación. “Esto permite aumentar la seguridad de los pacientes y prevenir caídas”, afirmó.
La Dra. Gabino también advirtió que las personas con esclerosis múltiple deben tener ciertos cuidados al practicar deportes, especialmente porque muchos pacientes presentan sensibilidad al calor. Por ello, recomendó realizar actividad física en ambientes ventilados, mantenerse hidratados y elegir ejercicios acordes a sus capacidades físicas y condición médica.
En relación con la salud emocional, sostuvo que la actividad física tiene un impacto positivo al reducir síntomas de ansiedad y depresión, además de disminuir el aislamiento social que pueden experimentar algunas personas con enfermedades crónicas. Agregó que, al mejorar sus capacidades físicas y rendimiento, los pacientes también fortalecen su bienestar emocional.
Finalmente, resaltó la importancia del acompañamiento médico durante la práctica deportiva para establecer objetivos adecuados, prevenir lesiones y realizar un seguimiento profesional constante.

