La sostenibilidad gana espacio en el negocio inmobiliario y redefine el desarrollo de viviendas

La sostenibilidad gana espacio en el negocio inmobiliario y redefine el desarrollo de viviendas
  • Certificaciones, eficiencia en el consumo y costos de operación impulsan la incorporación de criterios sostenibles en nuevos proyectos residenciales.

La sostenibilidad está dejando de ser un atributo complementario para convertirse en un factor relevante del negocio inmobiliario. La eficiencia en el uso de agua y energía no solo responde a criterios ambientales, sino que también puede impactar en los costos de operación de una vivienda y sus áreas comunes.

“Una vivienda verde o sostenible contempla aspectos importantes para el ahorro de energía y agua. Nuestras viviendas son conceptualizadas y diseñadas teniendo en cuenta estas dos premisas”, explica Alexander Rodriguez, gerente de proyectos y desarrollos de Urbana Perú.

Inodoros y griferías de bajo consumo, iluminación LED con sensores de movimiento y paneles solares, son algunas de las soluciones que pueden contribuir a reducir el consumo de recursos. Según Rodríguez, el cambio de iluminación convencional a tecnología LED puede generar ahorros de hasta 70% en el consumo energético.

Certificaciones que miden el desempeño

Esta tendencia también se refleja en la expansión de sistemas que permiten medir el desempeño sostenible de las edificaciones. Entre los más reconocidos se encuentran EDGE y LEED, mientras que en Perú también tiene relevancia  la Certificación Bono Mivivienda Sostenible (BMS).

EDGE establece como requisito mínimo una reducción de 20% en energía, agua y energía incorporada en materiales frente a una línea base. LEED, por su parte, evalúa aspectos como eficiencia energética y de agua, materiales y calidad ambiental interior. Según el U.S. Green Building Council, las viviendas certificadas bajo este estándar utilizan en promedio entre 20% y 30% menos energía que las convencionales.

Más allá de los estándares, el avance de estas prácticas ya se refleja en el país. “En el mercado no hay una medida consolidada, pero se estima que alrededor del 50% de las edificaciones que hoy se levantan, sobre todo en Lima, cumplen con criterios asociados a BMS, EDGE o LEED”, estima Rodriguez.

El impacto empieza desde el diseño

La eficiencia de una edificación no se define al final del proceso, sino desde su conceptualización. El diseño de fachadas y ventanas, los materiales, luminarias, equipos y aparatos sanitarios forman parte de las decisiones que determinan el desempeño posterior del inmueble. “Desde la conceptualización del proyecto, luego el anteproyecto y el diseño, se van incorporando estos criterios”, señala Rodríguez.

Urbana Perú viene incorporando criterios de sostenibilidad y ahorro energético desde hace aproximadamente 20 años y actualmente cuenta con 17 proyectos inmobiliarios con certificaciones de sostenibilidad, y 9 por iniciar el proceso, entre ellas EDGE, LEED y BMS.

Para los propietarios, el resultado más tangible está en los costos de operación. Una menor demanda de agua y electricidad puede reducir los gastos asociados a la vivienda y a las áreas comunes, convirtiendo la eficiencia en un atributo con impacto económico durante la vida útil del inmueble.

La tendencia también está modificando la cadena de desarrollo. “Es muy importante que las empresas y proveedores apliquen altos estándares de eficiencia energética y de uso eficiente del agua desde la producción de sus insumos, como el concreto, el acero y los acabados. Todo eso finalmente se traslada al proyecto desde su origen”, sostiene Rodriguez.

Así, la sostenibilidad empieza a formar parte de una nueva ecuación para el negocio inmobiliario: no solo cuánto cuesta adquirir una vivienda, sino cuánto consume y cuánto cuesta operarla a lo largo del tiempo.

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