¿Hay suficiente sangre para todos los pacientes? Perú cubre apenas el 74% de su necesidad estimada
- En 2025, el Perú solo cubrió alrededor del 74% de su necesidad estimada de sangre: el 80% correspondió a donaciones por reposición y solo el 20% a donaciones voluntarias.
- Gracias a la gestión de campañas extramurales, el hospital Alberto Barton ha logrado alcanzar que el 90% de donaciones sean voluntarias.
Muchas personas en Perú recién consideran donar sangre cuando un familiar o amigo la necesita. Sin embargo, los hospitales requieren reservas permanentes para atender procedimientos y tratamientos que no pueden esperar. Según el Minsa, en 2025, el país solo cubrió alrededor del 74% de su necesidad estimada de sangre, tras recolectarse 481,232 unidades, de las cuales solo el 20% fueron donaciones voluntarias. En la práctica, esto representa una brecha de disponibilidad que puede comprometer la atención oportuna de miles de pacientes.
“La donación por reposición familiar sigue siendo importante, pero no es suficiente para garantizar reservas estratégicas. Formar una cultura de donación voluntaria, frecuente y preventiva permitirá a los bancos de sangre anticiparse a la demanda y responder de manera eficaz ante situaciones de urgencia y tratamientos de larga duración”, advierte la Dra. Giovanna Vives, coordinadora del Servicio de Banco de Sangre de los hospitales Guillermo Kaelin y Alberto Barton.
Tres barreras que aún frenan la donación voluntaria
En el marco del Día Mundial del Donante de Sangre, la especialista identifica tres barreras basadas en mitos frecuentes que todavía alejan a potenciales donantes, pero que pueden superarse con información clara:
- “Me voy a sentir débil después de donar”: Antes de cada donación, se realiza una evaluación médica para verificar que la persona esté en buen estado de salud. Además, se revisan los niveles de hemoglobina para proteger al donante y al paciente.
- “Si tengo tatuajes o piercings no puedo donar”: Tener tatuajes, piercings o procedimientos cosméticos (como micropigmentación de cejas o labios) no impide donar sangre de manera permanente. La recomendación es esperar al menos un año desde su realización o retoque para poder hacerlo de forma segura.
- “No tengo tiempo para donar”: El procedimiento solo toma alrededor de 30 minutos y puede beneficiar hasta a tres personas, por lo que convertirla en hábito tiene un impacto directo en la atención de quienes requieren sangre.
¿Quiénes pueden donar y a quiénes pueden ayudar?
Donar sangre es un proceso seguro y accesible para muchas personas. Para hacerlo, se debe tener entre 18 y 60 años, pesar más de 50 kilos y encontrarse en buen estado de salud. Las mujeres pueden donar hasta tres veces al año y los varones hasta cuatro, respetando los intervalos recomendados de tres meses para la recuperación del organismo.
Las personas interesadas pueden acudir a bancos de sangre autorizados en hospitales, establecimientos de salud o clínicas, así como informarse sobre campañas vigentes e inscribirse como donante a través de los canales oficiales del Ministerio de Salud. Cabe resaltar que, desde el hospital Guillermo Kaelin, se están impulsando campañas de donación durante junio en Open Plaza Atocongo y Real Plaza Primavera.
Esta acción puede beneficiar a pacientes con enfermedades oncológicas, mujeres con complicaciones durante el parto (la hemorragia obstétrica es la principal causa de muertes maternas), personas sometidas a cirugías complejas, accidentados, pacientes con hemorragias gastrointestinales, entre otros casos que se reportan en los centros médicos.
Acercar la donación a la ciudadanía
La Dra. Vives resalta que, desde 2021, los hospitales Guillermo Kaelin y Alberto Barton, operados por IBT Group, impulsan campañas extramurales en universidades, empresas y centros comerciales para acercar la donación a la población. A diferencia del panorama nacional, esta estrategia ha permitido que la donación voluntaria predomine frente a la reposición: Kaelin registra alrededor del 70% y Barton cerca del 90% de aportes altruistas.
“En los complejos hospitalarios de IBT no condicionamos la atención a la reposición de sangre por parte de los pacientes. Nuestro enfoque está centrado en fortalecer la donación voluntaria como un acto de solidaridad y responsabilidad social. Los resultados son alentadores: en los últimos años hemos registrado un crecimiento sostenido de donantes por convicción, lo que refleja el impacto que puede tener cuando se trabaja de manera cercana con la comunidad”, concluye la Dra. Vives.

