Conoce las 7 enfermedades más frecuentes en mascotas mayores y cómo prevenirlas
- Perros y gatos envejecen de forma más acelerada que los seres humanos. En esa etapa, el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas se incrementa notablemente[i].
- María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur, señala que el envejecimiento suele manifestarse con una disminución de la actividad, cambios en el apetito o en el peso, alteraciones en el sueño y modificaciones en el comportamiento.
Los perros y los gatos envejecen mucho más rápido que los seres humanos. De hecho, los caninos de razas pequeñas son considerados senior a partir de los 10–12 años, los de talla mediana entre los 8 y los 10 años, y los grandes desde los 6 u 8 años1. Los felinos alcanzan ese umbral entre los 10 y 11 años[ii]. En esa etapa, el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas se incrementa de forma notable1.
“Los animales de compañía geriátricos o adultos mayores deberían visitar al veterinario con regularidad, incluso cuando parecen estar completamente sanos. El objetivo no es esperar a que aparezca un problema, sino anticiparse, evaluar su estado general, detectar patologías a tiempo y evitar complicaciones que, en esta etapa, pueden avanzar rápidamente”, señala María Lourdes Velarde, decana de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Científica del Sur.
La vocera advierte que el envejecimiento suele manifestarse de formas que el dueño no nota tan fácilmente, por ejemplo: menor actividad, cambios en el apetito o en el peso, alteraciones en el sueño y modificaciones en el comportamiento, como desorientación o tendencia al aislamiento. Estas variaciones pueden ser señales tempranas de condiciones tratables que, de no ser atendidas a tiempo, evolucionan hacia cuadros más graves.
Es justamente en este escenario donde la figura del especialista cobra un valor decisivo. El profesional, cuya labor se conmemora cada abril en el Día Mundial del Médico Veterinario, es quien es capaz de interpretar con precisión los análisis de sangre y orina, auscultar el corazón, identificar deterioro cognitivo y detectar enfermedades en fases iniciales para diseñar un plan de seguimiento personalizado. Una visita que parece de rutina puede marcar la diferencia entre un diagnóstico oportuno y una complicación evitable. En ese marco, Velarde detalla las afecciones más frecuentes en mascotas mayores, con el objetivo de que los dueños puedan reconocer señales de alerta y actuar a tiempo:
Enfermedades más comunes en perros
Entre las condiciones que los veterinarios detectan con mayor frecuencia en perros de edad avanzada se encuentran:
- Osteoartrosis. Enfermedad degenerativa que afecta las articulaciones y suele confundirse con cansancio normal. El 80% de los perros mayores de 8 años la padecen en algún grado[iii]. Sus señales más frecuentes son dolor, dificultad para moverse, rigidez al levantarse y menor actividad física.
- Enfermedades cardíacas. Especialmente prevalentes en razas pequeñas, aunque también puede aparecer en las grandes, con el deterioro de las válvulas del corazón como principal afección[iv]. En etapas iniciales no presenta síntomas evidentes; con el tiempo pueden aparecer tos persistente y menor tolerancia al ejercicio4.
- Trastornos endocrinos. El más común es el hipotiroidismo, un trastorno de la glándula tiroides que se manifiesta con apatía, aumento de peso, caída del pelo e intolerancia al frío, es más frecuente en razas como golden retriever, doberman pinscher y cocker spaniel[v]. Por otro lado, el síndrome de Cushing, causado por exceso de cortisol, se identifica por acumulación de grasa, debilidad muscular e inflamación facial[vi].
- Disfunción cognitiva. Conocida como demencia canina, es un deterioro cognitivo, que puede ser equivalente en algunos casos al Alzheimer en humanos. Se manifiesta con desorientación, cambios en los ciclos de sueño, irritabilidad y pérdida de hábitos previamente adquiridos[vii].
Enfermedades más comunes en gatos
En felinos maduros, las enfermedades más prevalentes son:
- Cáncer. Se caracteriza por el crecimiento de células cancerosas de manera anormal, a menudo, formando un bulto o tumor[viii]. Los más frecuentes son cáncer de piel, del sistema inmunológico y de mamas. Algunos signos son: pérdida de peso, depresión, letargo e inapetencia[ix].
- Insuficiencia renal crónica. Enfermedad en la que los riñones se deterioran de forma progresiva y que puede afectar hasta al 80% de los gatos a partir de los 15 años[x], suele presentarse con pérdida de peso, disminución del apetito, aumento o cambios en el consumo de agua y en la frecuencia de la orina. Un estudio de la Universidad Científica del Sur identificó alteraciones urinarias asociadas a la edad en felinos clínicamente sanos, lo que refuerza la importancia del control preventivo[xi].
- Hipertensión. Se considera presión arterial alta en gatos con niveles superiores a los 160/95 mmHg[xii]. Generalmente se desarrolla cuando son mayores[xiii] y está relacionada con otras enfermedades como la insuficiencia renal crónica y el hipertiroidismo[xiv]. Si bien podrían no presentar síntomas, algunas señales de alerta pueden ser: hiperactividad, parpadeos sin control, cambios de conducta, dificultades para orinar y ceguera.
- Osteoartrosis. Es difícil de diagnosticar en gatos, sin embargo, se estima que el 40% lo padecen y, cuando el animal supera los 12 años, la cifra es mayor del 90%[xv].Los síntomas abarcan: menor actividad, rigidez, cojeras, postura encorvada, sus patas pueden verse más delgadas (pérdida de masa muscular) e irritabilidad[xvi].
Para acompañar mejor a las mascotas de edad avanzada y proporcionar mayor bienestar, Velarde comparte algunas recomendaciones:
- Realizar chequeos veterinarios al menos cada seis meses. Las visitas periódicas permiten practicar análisis de sangre y orina, evaluación cardíaca, control de peso y revisión dental, lo que facilita la detección temprana de cualquier alteración.
- Observar cambios sutiles en casa. Menor actividad, variaciones en el consumo de agua o alimento, aumento o disminución de peso, dificultad para moverse o alteraciones en el sueño pueden ser señales de alerta que requieren atención veterinaria.
- Monitorear la salud de sus riñones. Dada la frecuencia con que se presenta la enfermedad renal crónica, es fundamental estar atentos a cualquier cambio en la periodicidad de micción o en el color y olor de la orina, y realizar exámenes periódicos con el especialista.
- Ajustar la alimentación. Las mascotas mayores requieren dietas específicas según su edad, peso y condición de salud, las cuales deben ser indicadas y supervisadas por el médico veterinario.
- Adaptar el hogar. Con el avance de la edad, se recomienda incorporar superficies antideslizantes, facilitar el acceso a sus espacios habituales, asegurar una buena iluminación y mantener rutinas estables para prevenir caídas y reducir el estrés del animal.
- Prestar atención al dolor y la movilidad. La osteoartrosis es común y puede pasar desapercibida. Dificultad para levantarse, subir escaleras o menor actividad deben ser evaluadas por un especialista.
De acuerdo con María Lourdes Velarde, en los últimos años la medicina veterinaria en el Perú ha avanzado en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades asociadas al envejecimiento, con un mayor enfoque en la prevención y el bienestar integral. “Este progreso también refleja un cambio en la relación con las mascotas, cada vez más considerados miembros de la familia”, apunta.
En ese contexto, la especialista señala que el mejor cuidado empieza antes de que aparezcan los problemas. “La clave está en no esperar a que la mascota se enferme para recién acudir al veterinario. La detección temprana es lo que realmente hace la diferencia en su calidad de vida”, concluye Velarde.

