Cinco razones para apostar por tecnología desarrollada en la región
El desarrollo de software y soluciones tecnológicas adaptadas a la realidad latinoamericana puede impulsar la productividad, acelerar la transformación digital y fortalecer la competitividad de sectores estratégicos.
Durante años, gran parte de las industrias latinoamericanas ha incorporado tecnologías desarrolladas en otros mercados para automatizar procesos y mejorar su productividad. Sin embargo, el siguiente reto ya no pasa únicamente por adoptar estas herramientas, sino por desarrollar soluciones creadas desde la región que respondan a las necesidades de sectores como minería, manufactura, energía y agroindustria.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sostiene que la transformación digital representa una oportunidad para reducir las brechas de productividad en América Latina, aunque advierte que fortalecer las capacidades de innovación y desarrollo tecnológico será determinante para que la región aproveche plenamente ese potencial y genere mayor valor para sus industrias.
Para Suiler Altamirano, especialista en automatización industrial y CEO de la plataforma tecnológica industrial Control +, Latinoamérica tiene la oportunidad de evolucionar de consumidora a desarrolladora de tecnología industrial. “La innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología creada en otros países. También implica desarrollar soluciones adaptadas a los desafíos de nuestras industrias y capaces de responder a las necesidades reales de las empresas de la región”, señala.
En ese contexto, el especialista comparte cinco razones por las que apostar por tecnología desarrollada en Latinoamérica representa una oportunidad para fortalecer la competitividad empresarial.
- Responde mejor a las necesidades de la industria local. Las operaciones de minería, manufactura, energía o agroindustria presentan desafíos distintos a los de otros mercados. Contar con soluciones tecnológicas desarrolladas considerando estas particularidades permite optimizar procesos, monitorear variables críticas y responder con mayor rapidez a las necesidades de cada operación.
- Acelera la transformación digital de más empresas. Las herramientas creadas en la región pueden facilitar el acceso a tecnologías como automatización, monitoreo remoto, analítica de datos o inteligencia artificial, favoreciendo que más empresas digitalicen sus operaciones. En manufactura, por ejemplo, esto permite supervisar líneas de producción en tiempo real y reducir tiempos de inactividad.
- Contribuye a formar talento con experiencia práctica. El desarrollo tecnológico también fortalece la preparación de técnicos e ingenieros mediante plataformas, simuladores y entornos similares a los que encontrarán en la industria. Este tipo de herramientas ayuda a reducir la brecha entre la formación y las competencias que hoy demandan sectores como minería, energía y automatización industrial.
- Impulsa la innovación y la productividad empresarial. Desarrollar tecnología propia favorece la creación de soluciones que optimizan procesos, mejoran la toma de decisiones y aumentan la eficiencia operativa. En agroindustria, por ejemplo, puede facilitar el monitoreo de procesos productivos y un uso más eficiente de los recursos.
- Fortalece la competitividad de la región. Apostar por innovación desarrollada localmente no significa reemplazar la tecnología internacional, sino complementarla con soluciones adaptadas a la realidad latinoamericana. Esto permite a las empresas responder con mayor agilidad a sus desafíos operativos y fortalecer su capacidad para competir en mercados cada vez más exigentes.
“Desde Control + creemos que el desarrollo tecnológico debe avanzar junto con la formación de talento. Por eso venimos construyendo un ecosistema que integra software industrial, plataformas digitales y herramientas de aprendizaje orientadas a acercar a técnicos e ingenieros a escenarios reales de trabajo. Nuestro propósito es contribuir a reducir la brecha entre educación e industria mediante tecnología desarrollada para responder a los desafíos de la región”, afirma Altamirano.
El especialista considera que la próxima gran ventaja competitiva de América Latina dependerá de su capacidad para desarrollar conocimiento, tecnología y talento de manera conjunta. “Las empresas que combinen innovación propia con profesionales preparados estarán en mejores condiciones para liderar la transformación industrial y generar mayor valor para sus sectores productivos”, concluye.

