Cuatro peruanos sufren un infarto cada hora: recomendaciones para reducir el riesgo cardiovascular
- Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en todo el mundo y generan casi 20 millones de fallecimientos al año[i], de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
- Según la Revista Peruana de Cardiología, cada hora, cuatro peruanos presentan un infarto[ii].
- La hipertensión, el colesterol elevado y las alteraciones de la glucosa pueden no presentar síntomas[iii]. De acuerdo con Arnold Zárate, cardiólogo de Sanitas Consultorios Médicos, una evaluación preventiva permite identificar estos factores de riesgo y definir los controles necesarios.
Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que busca promover la prevención y detección oportuna de las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en el mundo con casi 20 millones de fallecimientos al año1. En el Perú, estas afecciones también representan un importante problema de salud pública: se estima que cada hora cuatro personas sufren un infarto2.
“Sentirse bien no necesariamente significa que todo esté bien. Una persona puede no presentar molestias y, al mismo tiempo, tener presión arterial, glucosa o colesterol elevados. Detectar estas alteraciones permite tomar medidas oportunas y reducir la posibilidad de complicaciones”, advierte el Dr. Arnold Zárate, cardiólogo de Sanitas Consultorios Médicos.
De acuerdo con Zárate, la evaluación preventiva debe adaptarse a las características de cada persona. Para ello, se considera aspectos como la edad, los antecedentes familiares, los hábitos, los síntomas y el estado general de salud. La consulta puede incluir la medición de la presión arterial, el peso y el perímetro abdominal, además de análisis de glucosa y colesterol cuando corresponda.
“En cuanto a prevención, primero se identifica el nivel de riesgo de cada paciente y, a partir de esa evaluación, se determina qué controles o estudios son necesarios”, precisa Zárate.
En ese sentido, los estudios cardiológicos especializados, como el electrocardiograma, la prueba de esfuerzo o el ecocardiograma, no tienen que realizarse de manera rutinaria para todas las personas. Su indicación depende de los resultados de la evaluación, los antecedentes, y el criterio médico.
¿Qué hábitos ayudan a cuidar el corazón?
La salud cardiovascular también se construye a través de decisiones cotidianas. El Dr. Arnold Zárate comparte las siguientes recomendaciones:
- Conocer y controlar los principales indicadores de salud. Medir periódicamente la presión arterial y realizar controles de glucosa y colesterol cuando sean indicados permite detectar alteraciones y hacer seguimiento médico.
- Reducir los periodos prolongados de inactividad: si una persona permanece varias horas sentada, es recomendable levantarse, caminar, estirarse o realizar pausas activas cada hora. También es importante mantener una rutina regular de actividad física, de acuerdo con la condición de cada caso.
- Moderar la ingesta de sodio: es recomendable limitar embutidos, conservas, ultraprocesados y pastelería industrial. La sal no es la única fuente de sodio, también está presente en ingredientes y aditivos de muchos productos que no tienen un sabor salado. Un consumo elevado puede contribuir al aumento de la presión arterial.
- Cuidar la salud bucodental: una adecuada higiene oral y la atención oportuna de las enfermedades de las encías ayudan a controlar procesos inflamatorios persistentes. La enfermedad periodontal crónica se ha asociado con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares.
- Procurar una buena higiene del sueño y manejar el estrés. Mantener horarios regulares de descanso y buscar formas saludables de afrontar situaciones de tensión, como realizar actividad física o practicar ejercicios de respiración, contribuye al bienestar general. Los ronquidos frecuentes, las pausas al respirar durante la noche o cansancio excesivo en el día pueden ser señales de apnea obstructiva del sueño y requieren una revisión por un experto.
- Evitar el tabaco: dejar de fumar y reducir la exposición al humo de segunda mano protege los vasos sanguíneos y disminuye uno de los principales factores prevenibles asociados a las enfermedades cardiovasculares.
- Reconocer las señales de alarma: ante dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, desmayo o malestar intenso, se debe buscar asistencia médica de emergencia. En algunos casos, las mujeres pueden presentar síntomas como cansancio inusual, incomodidad en la parte alta de la espalda, náuseas o molestias en la mandíbula. La pérdida súbita de fuerza en un lado del cuerpo, alteración del habla o alteraciones repentinas de la visión también requieren atención inmediata.
El especialista recalca que la prevención cardiovascular no implica modificar toda la rutina de un día para otro ni realizar los mismos exámenes para todas las personas. Conocer el propio estado de salud, mantener hábitos favorables y acudir a una evaluación médica permite tomar decisiones de acuerdo con el riesgo individual.
“Cuidar el corazón empieza por conocer el propio estado de salud. Pequeñas decisiones sostenidas y el control oportuno de los factores de riesgo pueden marcar una diferencia importante en nuestro bienestar a largo plazo”, concluye Arnold Zárate, cardiólogo de Sanitas Consultorios Médicos.

