Bodas destino ganan espacio en Perú: los lugares preferidos y las nuevas tendencias

Bodas destino ganan espacio en Perú: los lugares preferidos y las nuevas tendencias

En el marco del Día Mundial del Turismo, la especialista destaca cómo las parejas buscan convertir el lugar elegido para casarse en parte de una experiencia que combina celebración, gastronomía, naturaleza y actividades para sus invitados.

Una boda puede durar unas horas, pero su impacto económico se extiende mucho más allá de la ceremonia. En el Perú, la industria de bodas podría movilizar alrededor de S/1.440 millones al año, según una estimación de la Cámara de Profesionales de Eventos del Perú (CAPEV), a partir de los matrimonios registrados y del gasto asociado a las celebraciones. Esta actividad involucra a una amplia cadena de proveedores, desde wedding planners, catering y decoración hasta hoteles, transporte, fotografía, entretenimiento y otros servicios.

Dentro de esta industria, las bodas destino incorporan un componente adicional: el turismo. Cuando los novios y sus invitados se trasladan a otra ciudad para celebrar, el gasto puede extenderse a alojamiento, gastronomía, transporte, excursiones y otras actividades vinculadas al destino.

En este contexto, las bodas destino vienen tomando protagonismo como una alternativa para las parejas que buscan salir del formato tradicional y convertir su matrimonio en una experiencia que se extienda más allá de la ceremonia y la recepción.

“Esta es una tendencia que cada vez toma más fuerza. Las parejas optan por celebrar sus bodas en otros espacios, impulsando el turismo, entregando a los invitados la posibilidad de vivir experiencias alrededor de un momento importante”, indicó Betty Medina Rosas, fundadora y gerente general de Mobiliario GP.

La tendencia cobra especial relevancia en septiembre, mes que concentra una importante proporción de matrimonios en el país. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 10,0% de los matrimonios se celebraron en septiembre, mientras que febrero concentró el 11,2%, según la información de Estadísticas Vitales: Nacimientos, Defunciones, Matrimonios y Divorcios, 2023.

A pocos días del Día Mundial del Turismo, que se conmemora el 27 de septiembre, la evolución de las bodas refleja precisamente esta conexión entre turismo y experiencias. Las parejas ya no solo eligen dónde casarse, sino también qué destino quieren compartir con sus familiares y amigos.

En esa línea aquí te damos tres opciones donde puedes celebrar tu boda y que debes tomar en cuenta para el espacio y la decoración.

 Ica y Paracas: viñedos, desierto y océano

Ica y Paracas se presentan como alternativas para quienes buscan combinar celebración y experiencias vinculadas al paisaje. Los viñedos, el desierto y el litoral permiten desarrollar diferentes formatos de boda y aprovechar los escenarios naturales como parte de la ambientación. Además después de la ceremonia, los invitados pueden participar en experiencias vinculadas al destino, como recorridos por viñedos, propuestas gastronómicas, visitas turísticas o actividades de aventura como el sandboarding.

“Cuando el destino tiene tanta personalidad, el mobiliario y los elementos decorativos deben complementar el paisaje. Se trata de crear una propuesta que tenga identidad propia, pero que no compita con el lugar o el paisaje”, señala la fundadora Betty Medina Rosas.

Cusco y Valle Sagrado: historia y naturaleza

Cusco y el Valle Sagrado ofrecen una propuesta diferente para las parejas que buscan incorporar cultura, historia y naturaleza a su celebración. Los paisajes andinos y la arquitectura de la zona permiten crear bodas donde el escenario adquiere un papel central.

En este tipo de celebraciones, el entorno se convierte en uno de los principales elementos de la propuesta. Por ello, la iluminación, el mobiliario y la decoración buscan integrarse al espacio y generar una experiencia coherente, sin restarle protagonismo al paisaje.

Además, al tratarse de destinos que requieren desplazamiento para buena parte de los invitados, la boda puede convertirse en una experiencia de varios días, incorporando actividades antes o después de la ceremonia para compartir con familiares y amigos.

Lima: sofisticación frente al océano

Para quienes buscan una experiencia de destino sin salir de la capital, Lima ofrece espacios frente al océano que permiten combinar una celebración sofisticada con el paisaje costero.

Para Medina Rosas, este cambio implica que el mobiliario debe responder tanto a una necesidad estética como funcional. “Una boda no debe pensarse únicamente para que se vea bien en fotografías. El espacio tiene que funcionar para las personas: permitir que circulen, conversen, coman, bailen y disfruten. Por eso, la distribución y elección del mobiliario son fundamentales para construir la experiencia”, indica la especialista.

Estos son solo algunos de los lugares con mayor preferencia que están optando los novios para llevar a cabo su matrimonio y celebrar el amor.

“Las bodas destino están dejando de ser únicamente una celebración para convertirse en una experiencia turística que puede extenderse durante varios días y generar movimiento para distintos negocios del destino. El reto para quienes diseñamos estos espacios es lograr que el mobiliario y la decoración se integren al entorno, potencien su identidad y, al mismo tiempo, permitan que los invitados vivan una experiencia cómoda, memorable y conectada con el lugar”, finalizó Medina Rosas.

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