¿A tu hijo le cuestan las matemáticas? Cinco estrategias para ayudarlo a mejorar antes de las evaluaciones 

¿A tu hijo le cuestan las matemáticas? Cinco estrategias para ayudarlo a mejorar antes de las evaluaciones 
  • Especialista comparte recomendaciones para que las familias refuercen desde casa las habilidades de esta materia en los escolares frente a los próximos exámenes bimestrales.

Para muchos estudiantes, las matemáticas representan uno de los cursos más desafiantes del año escolar. Según Elizabeth Caycho Ñuflo, docente de Matemática del Colegio de la Inmaculada Jesuitas,  a pocos días de concluir el segundo bimestre, es común que algunos alumnos experimenten dificultades para comprender ciertos temas, afectando su desempeño académico y, en algunos casos, su confianza. 

En este contexto, la especialista comenta que desarrollar habilidades matemáticas exige apropiarse de estrategias y metodologías de aprendizaje que permitan fortalecer el razonamiento lógico y mejorar la comprensión de conceptos. “No se trata de seguir reglas, sino de desarrollar estrategias para el pensamiento. Esta premisa coincide con nuestra visión porque el aprendizaje requiere comprender procesos, practicar de forma constante y desarrollar la capacidad de analizar problemas desde diferentes perspectivas”, explica.

Precisamente por ello, el cierre del segundo bimestre es un punto de inflexión clave. Los temas dejan de ser introductorios y comienzan a exigir un pensamiento abstracto más complejo. Para la experta, detectar y corregir conocimientos previos evita que el estudiante arrastre vacíos difíciles de llenar en los últimos dos bimestres del año. 

“Desde la educación jesuita promovemos una enseñanza que busca que los estudiantes alcancen un alto nivel académico. Con acompañamiento y hábitos adecuados, todos pueden mejorar significativamente. Ver a los alumnos conectar las operaciones con su entorno y apasionarse por encontrar soluciones demuestra que, cuando cambiamos el enfoque metodológico, la matemática se vuelve viva y atractiva”, añade Elizabeth Caycho.

En esa línea, la especialista comparte cinco recomendaciones para que los padres acompañen el aprendizaje de sus hijos en esta materia y los ayuden a afrontar con mayor confianza las evaluaciones:

1. Comprender antes que memorizar. La matemática prioriza la comprensión profunda sobre la mecanización. Para el día del examen, es importante enseñar a los hijos a dividir el desafío en cuatro momentos: leer con calma y subrayar datos útiles; identificar qué pregunta el enunciado; decidir la operación necesaria; y finalmente, ejecutar el cálculo y revisar si el resultado tiene sentido. Esto reduce la ansiedad y les da un mapa claro a seguir.

2. Practicar todos los días, aunque sea pocos minutos. Dedicar entre 15 y 20 minutos diarios a resolver ejercicios ayuda a consolidar los mecanismos básicos en la memoria a largo plazo. Esto libera espacio y energía mental para que niños y adolescentes puedan razonar los problemas más complejos el día de la evaluación. Para primaria, plataformas gamificadas como Khan Academy y Matific son ideales para una práctica personalizada; mientras que para secundaria, herramientas como GeoGebra y Desmos son excelentes aliadas para visualizar demostraciones matemáticas.

3. Relacionar los números con situaciones reales. La matemática no es un conjunto de reglas aisladas sino un lenguaje para entender el mundo. Cuando los números se conectan con el entorno del estudiante, la abstracción matemática cobra un sentido práctico y concreto. Esto facilita la transferencia de conocimientos al momento de la evaluación y transforma el aula y el hogar en espacios de exploración seguros, evitando el bloqueo mental que produce la memorización sin sentido.

4. Transformar el error en una oportunidad de aprendizaje. Revisar las evaluaciones anteriores, repasar los temas que generaron confusión y pedir orientación oportuna fomenta la resiliencia académica. Al analizar en qué parte del procedimiento fallaron, los estudiantes desarrollan una mentalidad de crecimiento, consolidando una base conceptual mucho más sólida y perdiendo el miedo a enfrentar nuevos desafíos matemáticos.

5. Mantener una actitud positiva y de confianza. La ansiedad y el miedo a equivocarse pueden convertirse en barreras para el aprendizaje. Por ello, el soporte emocional en casa es una estrategia cognitiva clave. Al sentirse respaldados y seguros, los estudiantes logran activar su máximo potencial y enfrentan las evaluaciones bimestrales con mayor serenidad, seguridad y resiliencia.

Finalmente, la experta, destaca que la matemática es una herramienta para la vida, no solo para el colegio. Más allá de los números, esta materia fortalece el pensamiento crítico, la capacidad de análisis y la resolución de problemas; competencias que permiten a niños y adolescentes crecer de forma integral y estar mejor preparados para afrontar cualquier tipo de reto.

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