Día del Padre: qué debes considerar antes de convertirte en un “padre perruno o gatuno”
Cada vez más personas consideran a sus perros y gatos como parte de su familia. En el marco del Día del Padre, MSD Animal Health en Perú destaca la importancia de asumir una tenencia responsable y consciente antes de dar el paso de adoptar una mascota, una decisión que implica compromiso, tiempo, recursos y, sobre todo, dedicación a largo plazo.
“Hoy vemos que muchas personas viven la experiencia de cuidar a un perro o un gato con el mismo nivel de compromiso y cariño que implica cualquier otro vínculo familiar. Sin embargo, más allá del amor, es importante entender que adoptar una mascota también significa asumir una responsabilidad que puede extenderse por más de una década”, señala Silvia Panta, Representante Técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Animal Health en Perú.
En ese sentido, comparte cinco recomendaciones para quienes están pensando en convertirse en “padres perrunos o gatunos”:
- Priorizar la salud preventiva: Mantener al día las vacunas, desparasitaciones internas, externas y controles veterinarios es fundamental para proteger la salud de la mascota durante todas las etapas de su vida. La prevención permite detectar oportunamente posibles problemas y contribuye a su bienestar integral.
- Elegir una mascota acorde con tu estilo de vida: Antes de adoptar, es importante evaluar factores como el espacio disponible, la rutina diaria, el tiempo para paseos o juegos y el nivel de actividad esperado. Cada perro y gato tiene necesidades particulares que deben ser compatibles con las dinámicas del hogar.
- Planificar el presupuesto a largo plazo: Adoptar una mascota implica gastos permanentes relacionados con alimentación, atención veterinaria, higiene y cuidados preventivos. Por ello, es recomendable considerar estos costos desde el inicio para garantizar una tenencia responsable.
- Establecer rutinas desde el primer día. Los horarios regulares para comer, descansar, jugar o salir a pasear ayudan a generar confianza y estabilidad, especialmente durante el proceso de adaptación a un nuevo hogar.
- Fomentar una socialización positiva: Exponer gradualmente a la mascota a diferentes personas, entornos y experiencias favorece el desarrollo de conductas equilibradas y fortalece su capacidad de adaptación a distintas situaciones.
“Convertirse en tutor de una mascota es una experiencia profundamente enriquecedora. El vínculo que se construye con un perro o un gato puede acompañarnos durante muchos años, pero para que esa relación sea saludable y feliz, debemos asumir el compromiso de cuidar su bienestar todos los días. La mejor muestra de amor es brindarles una vida plena, protegida y saludable”, concluye Silvia Panta.

