Consultorios autónomos de enfermería refuerzan el rol del profesional en la salud preventiva
- El Perú cuenta con más de 111 mil enfermeros colegiados (aproximadamente 2 por cada 1,000 habitantes)[i], frente al promedio de 9.2 de los países de la OCDE, lo que evidencia la necesidad de robustecer la fuerza laboral en enfermería[ii].
- La modificación al reglamento de la Ley N.º 27669 habilita al enfermero a gestionar consultorios autónomos[iii], formalizando sus competencias dentro del primer nivel de atención para diversas especialidades, por ejemplo, salud bucal y mental.
- Durante el evento “Cuidar Integralmente: El nuevo rol de Enfermería en la salud bucal y mental” organizado por la Universidad Científica del Sur, se reforzó el papel de los nuevos profesionales en estos ámbitos.
El 85% de los casos que llegan a cuidados primarios podría resolverse sin necesidad de acudir a un médico especialista[iv]. Sin embargo, Perú cuenta con 111 mil enfermeros colegiados (2 por cada mil habitantes)2, una cifra que, frente al promedio de 9.2 de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)2, evidencia la necesidad de robustecer la fuerza laboral local. Para reducir esa brecha, la Ley N.º 27669 (cuya modificación fue aprobada en enero de 2026)3 amplía las facultades de este personal sanitario en el primer nivel de atención, permitiéndole habilitar consultorios autónomos en áreas como la salud bucal y mental.
“La implementación de estos espacios es fundamental en cuidados primarios por lo que es vital reforzar no solo su presencia, sino también la disposición de profesionales en las provincias para mejorar el acceso de la población a la salud”, señaló Doris González, decana de la carrera de Enfermería de la Universidad Científica del Sur.
En ese contexto, la institución realizó el foro “Cuidar Integralmente: El nuevo rol de Enfermería en la salud bucal y mental”, como parte de su compromiso con la actualización de la formación de profesionales frente a las nuevas exigencias del marco normativo. El evento reunió a especialistas del sector, docentes e investigadores, entre ellos María Beatriz Ferro Camargo (Colombia), odontóloga y líder de proyectos en la Asociación Latinoamericana de Salud Oral; Emilio Cafferata, PhD en Inmunología Oral e investigador de Goethe University (Frankfurt); Laryn Rajkarnikar, enfermera con doble certificación en práctica familiar y salud mental psiquiátrica y Ángel Gallegos Pacheco; enfermero y magíster en gestión pública.
El rol del enfermero en la prevención y diagnóstico temprano
Los consultorios operan como un filtro antes de que la condición requiera tratamiento de mayor complejidad porque, por ejemplo, se pueden identificar síntomas de diversas afecciones, educar al paciente en salud preventiva, gestionar el seguimiento de enfermedades crónicas y derivar oportunamente a un especialista, lo que promueve el diagnóstico temprano, reduce las tasas de hospitalización y evita complicaciones[v].
Uno de los frentes abordados durante el evento fue la salud bucal, área en la que la demanda es considerable, solo en 2025 se presentaron en Perú más de 4.6 millones de casos de enfermedades odontológicas[vi] que requirieron más de 30 millones de atenciones en esta especialidad7. Bajo el nuevo marco normativo, los enfermeros pueden registrar la evaluación oral como parte de la historia clínica integral, ejecutar tamizajes periódicos en poblaciones de riesgo y referir al paciente antes de que la condición requiera tratamiento invasivo.
La propuesta va más allá de la atención aislada por especialidad. Laryn Rajkarnikar, enfermera especialista con doble certificación en práctica familiar y salud mental psiquiátrica, planteó durante el encuentro la implementación de un modelo interdisciplinario centrado en el paciente que reconozca la estrecha relación entre la afecciones bucodentales, las enfermedades sistémicas y las condiciones mentales. “Promover un cuidado unificado y preventivo no solo reduce complicaciones, sino que mejora significativamente la calidad de vida”, añadió.
Esta conexión entre disciplinas cobra particular relevancia en el ámbito de la salud mental, debido a que solo en 2025 se registraron en Perú más de 14 mil casos de depresión de moderada a severa y más de 4 mil 700 intentos de suicidio[vii]. Frente a esa demanda, el sistema cuenta con apenas 1,295 psiquiatras[viii], 288 centros comunitarios, 94 casas de cuidado y 51 unidades de hospitalización[ix], recursos que deben complementarse con la participación de los enfermeros a través de la identificación temprana, el apoyo emocional, la educación al paciente y la atención colaborativa[x].
Desde una mirada de política sanitaria, Ángel Gallegos Pacheco, enfermero y magíster en gestión pública, planteó un cambio en la concepción de la disciplina. “La inversión en enfermería impacta directamente en la calidad del sistema sanitario, en la equidad y en los resultados”, afirmó el especialista.
Esa perspectiva encuentra respaldo en la experiencia internacional. Durante el foro, expertos de otras regiones compartieron casos sobre la implementación de consultorios autónomos y el impacto que el rol activo de los enfermeros ha tenido en la prevención y detección temprana de diversas patologías, ofreciendo referentes concretos para la aplicación del nuevo marco normativo en Perú.
“La norma exige repensar qué tipo de enfermero estamos formando. Un profesional que puede conducir su consulta, evaluar riesgos e incluso intervenir en una crisis necesita una educación que integre esas competencias desde el primer ciclo, no como módulos aislados. Ahí es donde la universidad tiene una responsabilidad concreta”, finalizó González.

